La
venta
en remates se remonta al antiguo imperio
romano. La palabra subasta, utilizada en
nuestro medio como sinónimo de remate,
proviene de sub basta, del latín, y significa
bajo la lanza, porque la venta del botín
logrado en la guerra se anunciaba con una
lanza.
La Real
Academia Española la define como la venta
pública de bienes o alhajas que se hace al mejor
postor y regularmente por mandato y con
intervención de un juez u otra autoridad.
Ofrecemos
a nuestra clientela este noble sistema de venta,
que puede ser usado tanto en el medio judicial
como privado.
De tal
manera organizamos remates privados de bienes
muebles o inmuebles, antigüedades, obras de
arte, o simplemente artículos en desuso. Por
liquidación de fondo de comercio, desocupación
de la vivienda de los progenitores, renovación
de stock y cualquier otro motivo que requiera de
eficiencia y rapidez.